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Oscar Valdés: “La señora Humala invade funciones del Ejecutivo”

¿Qué impresión le dio la sui géneris entrevista de la primera dama [a “Cosas”]?

Sorpresa. Tenemos una primera dama muy desenvuelta. Se ha sincerado sobre lo que piensa y siente de sus actividades en el Gobierno. Lamento que haya querido retirar la entrevista. Ella es comunicadora, sabe que eso no se hace. Parece que en el Gabinete Jiménez estuvo muy cómoda con su participación activa con los ministros, el presidente y el primer ministro. El problema es que la Constitución no lo permite. Ni el presidente ni el primer ministro tienen la facultad de ceder parte de sus funciones a una persona que no es funcionaria.

Entonces, critica que el primer ministro René Cornejo coordine con ella en tanto presidenta del Partido Nacionalista.

No creo [que lo haga]. Los peruanos no hemos elegido al Partido Nacionalista para que nos gobierne, sino al señor Ollanta Humala y el primer ministro debe trabajar directamente con él. Independientemente de que, como presidenta del Partido Nacionalista, puede coordinar con su bancada y, de pronto, con el presidente. Pero no interfiriendo en la labor, invadiendo al jefe del Gabinete y menos a los ministros.

Pero el primer ministro Cornejo lo acepta…

Creo que no está defendiendo la majestad de su cargo.

¿Cómo queda el presidente en la entrevista?

Un poco desdibujado, ¿no? Él ha sido elegido por todos los peruanos y es quien tiene que dirigir el Gobierno, el Ejecutivo. No aparece así en la entrevista. No ayuda a que él se consolide como el líder que todos queremos para el Perú.

¿La señora Heredia está usurpando funciones?

Definitivamente. Al tratar con los ministros, con el primer ministro, invade las funciones de otros quienes trabajan en el Ejecutivo.

¿Percibió algo de esto cuando fue primer ministro?

Sí. Esto no es nuevo. Yo no estaba de acuerdo con que los ministros tuvieran un trato directo con la primera dama. Por eso prohibí en una ocasión esto, porque tenían que coordinar directamente con el primer ministro. Eso se deformó en el Gabinete Jiménez. Cuando entra el señor Villanueva, ya encuentra un statu quo que no pudo cambiar.

¿Qué veía usted?

Que había un deseo de participación mayor de la primera dama, lo que no me parecía correcto. Y conversé en varias oportunidades con el presidente al respecto.

“Creo que le haría mucho bien al gobierno de Ollanta Humala que se restablezca y se respete la institucionalidad”.

¿Cómo se manifestaba esto?

Por ejemplo, una vez encontré a unos ministros que salían del despacho de la primera dama. Hablé con el presidente y le dije que no estaba bien y que el primer ministro conducía el Gabinete. Conversamos de manera alturada como siempre y se solucionó. Él apoyó mi posición. Me dijo: “Está bien, Óscar, continuamos trabajando con los ministros”. Yo reuní a los ministros y les hice saber mi posición.

¿Qué ministros eran?

No lo quiero revelar porque aún están en funciones y no quiero involucrarlos en esto.

Se incumplió el pacto con el PPC de que la primera dama respetaría el espacio del primer ministro.

Tenía la esperanza de que con la salida del señor Villanueva se había dado marcha atrás en este tipo de actitudes. Sobre todo, cuando Cornejo prometió que no habría invasión de funciones. Creo que le haría mucho bien al gobierno de Humala que se restablezca y se respete la institucionalidad. Nadie duda del rol protagónico que puede cumplir la señora Heredia en su partido y como primera dama, pero se debe corregir la actitud invasiva hacia los ministros. El jefe del Gabinete debe canalizar los proyectos de ley atendiendo las directivas que le dé el presidente.

¿Es complicado que sea primera dama y presidenta de su partido?

Tiene todo el derecho. Ocurre que hay una línea muy tenue entre su rol de primera dama y el de presidenta del partido. Más lógico hubiera sido que se defina por un cargo o por el otro.

¿El presidente está abdicando del poder al permitir que su esposa tenga tanta ascendencia?

Creo que él se está apoyando en su esposa, pero indebidamente porque no es lo más correcto. Puede tener su ayuda, pero sin transgredir el espacio de los ministros.

En la entrevista presenta al presidente como una persona débil. ¿Es así?

Él no es una persona débil. Se apoya mucho en ella para gobernar. Lamentablemente, no está en la Constitución. Se comete un error en insistir en ese tipo de gobierno. Debe repararse esto y darse marcha atrás. Buscar otro mecanismo por el cual la señora tenga una participación activa, pero dentro de los canales regulares.

¿Por qué hay esa animadversión contra Alan García?

Es equivocado estando en el Gobierno pelearse con otros líderes políticos y entrar a la confrontación con ellos. Cuando fui primer ministro, conversaba con todos, tanto así que me dijeron que era el primer ministro de la oposición. Cuando se gobierna un país, se hace para otros. No podemos tirarnos piedras de balcón a balcón. Eso no ayuda a la democracia. Fue un error toparse con García, le ha costado muchos puntos al gobierno. Sobre todo ha habido una distracción casi permanente. Le ha quitado el sueño para hacer otras cosas que se debían hacer.

¿La megacomisión buscó liquidarlo electoralmente?

Debió hacer su papel adecuadamente. Todos los presidentes han sido investigados, pero se lo investigó mal porque tenía un propósito y se equivocó en el debido proceso.

¿El ministro Luis Castilla es muy cercano a la pareja presidencial?

Tiene una relación muy concreta con el presidente. Es muy probable que en algunas de esas reuniones también participe la primera dama. Él trabaja directamente con el presidente. Ha cumplido bien su función, lamentablemente cometió el error de salir a encarar a su primer ministro. Se salió de sus casillas, creo que debe estar lamentando ese hecho.

Heredia hará una gira por el país como presidenta de su partido.

Va a tener que separar bien las funciones. El tema es el uso de fondos, cómo se organizan las reuniones, si se reúne o utiliza a los gobernadores, o no. Es un asunto muy delicado y picante. Ha sido un error hacerla presidenta ahorita.

¿Por qué se mantiene a Dacia Escalante en el puesto?

Cuando yo estuve, ella fue nombrada en la Dirección de Gobierno Interior. Quiso infl uenciar en el ministerio, pero yo me opuse tenazmente. Creo que debería renunciar, en realidad el gobierno debería cesarla por la salud de este.

¿Como observador político vio un interés de Heredia por la reelección conyugal?

En el primer año no. Como observador político, hay algunas actitudes que podrían llevarnos a pensar que ella tenía en su pensamiento una postulación. Toda la ciudadanía ha percibido que la actitud, las giras, la presencia, de alguna manera, podrían llevarnos a una conclusión así. Pero no al cien por ciento. Creo que ha sido un afán tremendo de ayudar a su esposo y al país.

¿Habla con el presidente?

No. Cuando dejé el cargo, le dije que en el 2016 iría a Palacio para acompañarlo y salir juntos. Él se había comprometido a que no habría reelección. Lo voy a cumplir. Tengo un aprecio especial al presidente y a la primera dama. He salido a manifestar mis desavenencias porque primero está mi país y luego el presidente, por más amigos que sean. Yo renuncié cuando mandaron a los tres curas a Cajamarca. Teníamos un peritaje y esa visita iba a malograr lo actuado. Lamentablemente así fue. En junio renuncié, pero salí el 28 de julio.

¿Inscribió su partido?

Sí, en el ámbito regional ya tenemos un candidato. En el nacional estamos en proceso. Probablemente postule…

¿Quiere ser presidente?

Por supuesto.

EL LEVANTAMIENTO DE LOCUMBA NO SIGUIÓ UNA ESTRATEGIA MILITAR

¿La versión que da Heredia de Locumba la coloca como protagónica?

Como militar, en Locumba yo hubiera tomado el cuartel si quiero rebelarme. Con toda la tropa que hay allí puedo hacer un levantamiento con un efecto muy grande. La actitud del presidente Ollanta, de salir a la serranía, es un estilo no tanto militar, sino tal vez más político que ya tenía un objetivo distinto. Los militares, cuando pensamos en un levantamiento, tomamos el cuartel, las armas para defender nuestra posición. Bien peculiar el salir a la sierra con los soldados.

¿Qué impresión le deja la llamada de empresarios a la revista “Cosas” para que no salga la entrevista?

Deploro esa actitud. El periodismo y la libertad de expresión deben ser incólumes y al cien por ciento, no puede ser a medias. Eso se debe desterrar del país, así como también que los empresarios, en su temor que el Gobierno pueda tener cierta direccionalidad, quieran participar de una manera desmedida. Tiene que buscarse más la ética, los principios.

¿Los empresarios no reconocen a Heredia como poderosa?

En el Perú estamos mal acostumbrados a ver poderes por todos lados. Al que hay que empoderar es al presidente de la República. El levantamiento de Locumba no siguió una estrategia militar “Creo que le haría mucho bien al gobierno de Ollanta Humala que se restablezca y se respete la institucionalidad”.

Entrevista realizada por Mariella Balbi
Fuente: El Comercio

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