expreso

“Los hechos terminaron confirmando que prima opinión de Nadine Heredia”

¿Cuáles son sus impresiones tras la renuncia de César Villanueva al premierato? Dos veces lo desautorizaron en el tema del sueldo mínimo; primero Nadine Heredia, luego el ministro de Economía…

Bueno, es una lástima que tengamos que cambiar tan pronto de primer ministro. En segundo lugar, lamento la salida del señor César Villanueva. Es un hombre que, si bien es cierto ha sido buen presidente regional y entró con muchas ganas, me parece que su salida no solamente se debe a los dos eventos que usted menciona, el desencuentro con la primera dama y ayer (domingo) con la declaraciones innecesarias –pero de repente intencionadas– del señor (Luis) Castilla. Hay un tercer aspecto, y es que el señor Villanueva ha tenido un andar pausado, cuando el Perú es un aparato que camina muy rápido y necesitaba un premier que rápidamente se adapte a todas las circunstancias.

¿Qué actitudes denotan ello?

Él, por ejemplo, no tuvo participación alguna en el caso de López Meneses, cuando debió salir porque el Gobierno tenía parte en el problema. Está también el cambio del gabinete, que no logró hacerlo, y así, a lo largo del tiempo, hubo una serie de desaciertos. También están por supuesto los dos últimos eventos, que han hecho que irremediablemente tenga que salir.

Estos eventos dejan muchas dudas en cuanto al manejo del gabinete. Por ejemplo, usted menciona un posible actuar intencionado de Castilla, al dejar sin piso a Villanueva. ¿Ello no denota incoherencias al interior del Gobierno?

Bueno, el domingo lo dijo el ministro Castilla en la entrevista que le hicieron. Él dijo textualmente que sabía del trabajo de la señora Nadine Heredia, conjuntamente con el presidente (Ollanta Humala) y el Gabinete. Entonces, ¿qué papel tenía el premier allí, si ya había el rol de la pareja? Por otro lado, también aclaró –pero parece que no era suficiente– que el Presidente y los ministros tomaban las decisiones.

En ese sentido, las opiniones de la primera dama han hecho pensar que hay un jefe de Estado y una jefa de Gobierno…

A mí me parece que sí, y sin tener la responsabilidad del caso, porque ella no va a asumir ninguna responsabilidad por decisiones que sean mal tomadas, o decisiones que no sean efectivas. Y, como usted dice, no es solamente el caso de la remuneración mínima vital; hubo un pronunciamiento, por ejemplo, cuando se dio el caso Repsol. Los hechos posteriores confirmaban que la posición de la primera dama era la que primaba.

En un país donde la institucionalidad está tan venida a menos, ¿no vienen mal ese tipo de actitudes?

Sí. Yo creo que algo que hay que recuperar es la institucionalidad, por eso cuando fui primer ministro me encargué de ello, porque había que recuperar las instituciones, y me parece a mí que flaco favor le hace la actuación de la señora Heredia al Gobierno del presidente Ollanta Humala. El país no se puede gobernar en base a dos, tres, cuatro o cinco personas que puedan juntarse y decidir qué se hace por el país: para eso tenemos un primer ministro, para eso tenemos ministros de Estado, para eso tenemos jefes de las diferentes dependencias del Gobierno. Entonces, eso es lo que los peruanos tenemos que recuperar. Yo creo que con la salida del premier Villanueva de algún modo la población ya ha tomado conciencia de que ese no es el camino, y lo van a reflejar al presidente de la Republica en las futuras encuestas.

Sobre el tema del sueldo mínimo, que fue el que originó la controversia, Villanueva ha dejado en claro que sí estaba en agenda y lo reivindica, pero Castilla ya le bajó el dedo. ¿Se debe incrementar o no?

¿Sabe qué pasa? Nosotros en el Perú creemos que el ministro de Economía, por ser el gran cajero, es el hombre que toma las decisiones. El señor Castilla puede ser muy ministro de Economía, pero también el primer ministro y todo su gabinete tienen la función de ver el bienestar de todos los peruanos. Si bien es cierto la inflación no ha sido significativa –ha estado en el orden del 3%–, eso en algún momento tiene que trasladarse, indexarse al sueldo mínimo.

Sabemos que el sueldo mínimo crea informalidad, tiene una serie de variables que hacen daño a la economía cuando se sube desmesuradamente, pero otra cosa es hacerlo de manera muy reflexiva, trasladando a los peruanos de menores ingresos, para no tener su sueldo congelado.

Por: Reyna Cárdenas Adazábal

Fuente: Expreso